Sobre nosotros

Soy Oliver. Y crecí entre balances.

Mis padres son contables. Llevo media vida viendo cómo el cierre del trimestre se comía sus domingos. Por eso construí Factu.

Crecí entre balances.

Mis padres llevan más de 30 años en contabilidad. Crecí viendo cómo el comedor de casa se convertía en oficina los sábados. Cómo mi madre cerraba el trimestre a las once de la noche un domingo. Cómo mi padre llevaba ese mismo ritual desde antes de que yo aprendiera a leer.

No era nada raro. Era el ruido de fondo de cualquier casa con un autónomo dentro: que falta una factura, que el proveedor no la manda, que ya se pide el lunes. Y el lunes nunca llegaba a tiempo.

De pequeño no entendía por qué. De mayor sí.

Después lo viví yo.

Acabé en el mundo de las startups, en Startapps. Operaciones, finanzas, gestión. Y lo que descubrí fue que esto no era cosa de mis padres ni de su generación.

Era de todo el mundo. Founders ahogados en PDFs, equipos desmoralizados con el cierre mensual, gestorías que recibían las facturas con dos meses de retraso. La misma escena en cada empresa, en cada sector.

Perseguir facturas no era una tarea más. Era la tarea que nadie quería hacer.

El click.

Si el problema era tan repetido, tan pesado y tan poco diferencial, no tenía sentido que siguiera dependiendo de memoria, paciencia y domingos.

Factu nació de esa idea simple: decir qué falta y dejar que el sistema vuelva, pida, busque, valide y avise hasta que la factura esté donde tiene que estar.

Misión

Que nos dediquemos a lo que nos hace felices. A las cosas importantes. Para todo lo demás, Factu.

No construimos Factu para hacer más bonito el cierre. Lo construimos para quitar de ahí el trabajo que nunca debería haber sido humano.

Equipo

Y no estoy solo.

Factu lo construye un equipo pequeño, cercano a finanzas y operaciones, obsesionado con convertir tareas repetidas en flujos claros.

¿Quieres ver cómo Factu te devuelve tus domingos?

Prueba con una factura real y mira cómo cambia el seguimiento.

5 facturas gratis